Ingredientes y cómo leer el INCI

Una química cosmética explica qué hace el pantenol en las pestañas: «Es el que menos promete y el que más cumple»

Está en casi todos los sérums de pestañas, casi nadie lo busca y su nombre cambia según la etiqueta. Lo que hace de verdad en la pestaña no tiene nada que ver con crecer.

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Te sabes la lista de memoria. Buscas el péptido, buscas el activo estrella, buscas la palabra que promete largo. Y por el camino pasas por encima de un nombre que aparece en casi todos los botes sin que nadie le haga ni caso: Panthenol.

Es raro que una marca monte su campaña sobre el pantenol. No vende. No suena a laboratorio. No hay un antes y un después que puedas colgarle. Y aun así ahí sigue, fórmula tras fórmula, en sérums de veinte euros y en sérums de sesenta.

Si tus pestañas se quedan cortas, se parten por la mitad, se ven finas y apagadas o se enganchan con la máscara, el problema no siempre es que no crezcan. Muchas veces es que no llegan enteras al final de su vida. Y justo ahí trabaja este ingrediente que casi nadie mira.

Qué es el pantenol y por qué aparece como Panthenol en el INCI

El pantenol es la provitamina B5. En la etiqueta lo verás escrito como Panthenol, y a veces como dexpantenol o D-pantenol, que es la forma activa. Se llama provitamina porque no es la vitamina en sí: es un precursor, o sea, la pieza previa que el cuerpo convierte en ácido pantoténico, la vitamina B5 de verdad.

En cosmética se usa por dos motivos muy concretos, y ninguno de los dos es hacer crecer pelo. Es un humectante, es decir, atrae agua y ayuda a retenerla. Y es un acondicionador de la fibra capilar: se queda sobre el pelo y lo deja más flexible, más manejable y con mejor tacto. Es el mismo papel que cumple en un champú o en una crema para la piel irritada.

No es un ingrediente de relleno metido para engordar la lista. De hecho es uno de los cuatro componentes del INCI de Widelash, el complejo de la casa Croda que muchas marcas destacan en su comunicación. Si te has preguntado alguna vez qué hay dentro de esos nombres comerciales que suenan a patente, merece la pena que veas qué se esconde detrás de esos complejos con nombre propio, porque casi siempre son mezclas de cosas más corrientes de lo que parece.

Humectante y acondicionador, explicado sin tecnicismos

Una pestaña es un pelo. Un pelo seco es un pelo rígido, y un pelo rígido se parte antes cuando lo doblas con el rizador, cuando lo frotas al desmaquillarte o cuando lo cargas de máscara. Un pelo con algo de agua dentro y una capa que lo protege por fuera aguanta más tirón antes de romperse.

Eso es todo lo que hace el pantenol, y lo hace bien. No entra en el folículo, que es el saquito de la piel del que sale cada pelo, ni le dice nada a la fase anágena, que es la etapa en la que la pestaña está creciendo de verdad. Si no tienes claro cómo funciona esa parte, te conviene entender antes las tres fases por las que pasa cada pestaña, porque es donde se decide el largo máximo que puedes alcanzar.

El ácido hialurónico: por qué unas etiquetas ponen Hyaluronic Acid y otras Sodium Hyaluronate

Esta es la duda que más se repite y tiene una respuesta sencilla. Hyaluronic Acid es el ácido tal cual. Sodium Hyaluronate es su sal sódica: la misma molécula, pero con sodio, que es lo que la hace más estable y mucho más fácil de disolver en agua. Por eso la sal es la forma más habitual en cosmética, y por eso la ves en la mayoría de sérums, incluido el de CILARIA.

Que ponga una u otra no es una trampa de marketing ni una versión barata. Es una decisión de formulación. Hay una tercera forma que también aparece de vez en cuando, el Sodium Hyaluronate Crosspolymer, que es hialurónico reticulado: las cadenas están unidas entre sí formando una especie de red que se queda más tiempo en la superficie.

En la etiqueta Qué es Qué aporta
Hyaluronic Acid El ácido en su forma pura Hidratación
Sodium Hyaluronate La sal sódica, más estable y soluble Hidratación, la forma más usada
Sodium Hyaluronate Crosspolymer Versión reticulada, en red Permanece más tiempo en superficie

Lo importante para ti: ninguna de las tres formas tiene evidencia de hacer crecer una pestaña. Hidratan la zona y ayudan a que la línea del párpado no se quede tirante. Nada más, y nada menos.

La queratina y la trampa de las queratinas veganas

La queratina es la proteína de la que está hecho el pelo. Suena a que ponerla por fuera va a reconstruir la pestaña desde dentro, y no funciona así. En un cosmético la verás como Hydrolyzed Keratin: hidrolizada quiere decir troceada en fragmentos pequeños, porque una proteína entera es demasiado grande para adherirse bien a la fibra. Esos fragmentos se quedan pegados por fuera y rellenan las zonas donde la cutícula está levantada.

Aquí viene el detalle que casi nadie cuenta. Muchas marcas anuncian queratina vegana, y eso en el INCI suele ser Hydrolyzed Vegetable Protein, proteína vegetal hidrolizada de trigo, soja o arroz. Técnicamente no es queratina, porque la queratina es de origen animal. Hace un trabajo parecido de acondicionado, pero no es lo mismo y la etiqueta lo dice si sabes mirarla. Esta es una de esas cosas que solo se pillan cuando aprendes a leer la lista de ingredientes de arriba abajo en vez de fiarte del cartel de la caja.

Entonces qué ingredientes sí actúan sobre el crecimiento

Conviene separar dos grupos dentro del mismo bote, porque juegan a cosas distintas. Por un lado están los acondicionadores: pantenol, hialurónico, queratinas, aceites como el de ricino. Cuidan el pelo que ya existe. Por otro lado están los activos que se dirigen al folículo, como los péptidos que se usan en este tipo de fórmulas o los extractos vegetales que trabajan sobre la fase de crecimiento.

Un sérum decente lleva de los dos. Y ahí está la diferencia real con un simple acondicionador de pestañas, que es básicamente producto de cuidado sin pretensiones. Si te interesa el matiz, está bien explicado en la diferencia entre un sérum y un acondicionador, porque el precio entre uno y otro suele cambiar bastante.

Dónde mirar en la etiqueta

Los ingredientes van ordenados de mayor a menor cantidad hasta el 1 %. A partir de ahí el orden ya no significa nada. El pantenol suele ir en la parte alta o media de la lista, porque se usa en porcentajes que se notan. Los péptidos van casi siempre al final, y eso no quiere decir que estén de adorno: trabajan en cantidades muy pequeñas.

Qué puedes esperar de verdad

Menos rotura. Un pelo más flexible que aguanta el rizador, el desmaquillado y la máscara sin partirse a media altura. Mejor aspecto: una pestaña hidratada refleja mejor la luz y se ve menos gris. Y una línea de párpado menos seca, que es la zona donde se apoya todo.

Lo que no vas a ver es un tirón de crecimiento por culpa del pantenol. Si llevas meses con un producto y no notas nada, el motivo casi nunca es este ingrediente, sino la constancia, la cantidad o dónde lo estás aplicando. Hay una lista larga de causas en los motivos por los que un sérum no da resultado y merece la pena repasarla antes de cambiar de bote.

Y un aviso que va por delante de cualquier ingrediente. Si aparece dolor, visión borrosa, hinchazón del párpado o una irritación que no cede al parar el producto, eso no lo arregla ningún sérum. Deja de aplicarlo y ve al oftalmólogo. Estamos hablando del borde del ojo y ahí no se experimenta.

El activo más honesto del bote

El pantenol es el ingrediente que menos promete de toda la fórmula, y por eso es el más honesto: no te está vendiendo una pestaña nueva, te está cuidando la que ya tienes. Ni él, ni el hialurónico en cualquiera de sus formas, ni la queratina hidrolizada tienen evidencia de hacer crecer nada. Lo que hacen es que el pelo que ya está ahí se hidrate, se doble sin partirse y llegue entero al final de su ciclo. Y como en el espejo una pestaña que no se rompe se ve más larga y más poblada que una que se rompe a mitad de camino, ese trabajo invisible es buena parte de lo que la gente llama resultado. La otra parte se la juegan los activos que sí hablan con el folículo: por eso lo sensato no es elegir entre unos y otros, sino comprobar que en tu etiqueta están los dos.

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