Ingredientes y cómo leer el INCI

Una formuladora de cosmética explica cómo leer el INCI de un sérum de pestañas: «El orden solo vale hasta el 1 %»

La lista de ingredientes de la caja parece un idioma inventado, pero se lee en menos de un minuto si sabes por dónde empezar y en qué línea exacta se esconde lo que de verdad importa.

10 minutos de lectura

La caja mide lo que un dedo. En la parte de atrás, en gris sobre gris y en letra minúscula, hay una lista de veinte o treinta palabras en inglés y en latín. Ahí está toda la verdad del producto, y es la única parte del envase que nadie ha escrito para venderte algo.

El resto sí. «Con péptidos», «fórmula avanzada», «tecnología de crecimiento». Eso lo redacta el departamento de marketing y no está sujeto a ninguna lista cerrada de palabras. La lista de ingredientes, en cambio, la impone la ley y tiene reglas muy concretas.

El problema es que esas reglas no vienen explicadas en ningún sitio. Y la más famosa de todas, la de que «los ingredientes van del que más hay al que menos», se rompe justo en el tramo donde están los activos que te interesan. Hablamos de un producto que te vas a poner a un milímetro del ojo, cada día, durante meses. Merece un minuto de lectura.

Qué es el INCI y por qué tiene que estar en tu caja

INCI son las siglas de International Nomenclature of Cosmetic Ingredients. Es un sistema de nombres: cada materia prima cosmética tiene uno y solo uno, igual en España que en Alemania o en Estados Unidos. Así, el agua es Aqua en todas las etiquetas del mundo, no «agua purificada» en una y «H2O» en otra.

En la Unión Europea, esa lista es obligatoria en todo cosmético que se venda. Lo marca el Reglamento (CE) 1223/2009, la norma que regula los cosméticos en toda la UE. La lista tiene que ir precedida de la palabra «Ingredients» o su equivalente, y tiene que estar en el envase o en el estuche, no solo en la web de la marca.

Dos detalles de idioma que despistan mucho. Los nombres van en inglés, no en castellano: verás Water, Glycerin, Alcohol. Y los ingredientes de origen vegetal van en latín, con el nombre científico de la planta: el aceite de ricino aparece como Ricinus Communis Seed Oil, y la cola de caballo como Equisetum Arvense. Si en una etiqueta lees latín, casi siempre es una planta.

Por qué el orden importa y dónde deja de importar

Los ingredientes se ordenan de mayor a menor cantidad, según el peso que tenían cuando se añadieron a la mezcla. Por eso en casi todos los sérums lo primero es Aqua: el agua es la base y suele ser la mayor parte del bote.

Pero esa regla solo se aplica hasta el 1 %. Por debajo de ese uno por ciento, el fabricante puede colocar los ingredientes en el orden que quiera. Y eso lo cambia todo, porque muchísimos activos cosméticos se usan precisamente en cantidades pequeñas: un péptido puede estar al 0,05 % y hacer su trabajo perfectamente.

La frontera invisible del 1 %

Como el porcentaje no se publica, la etiqueta no te dice dónde está esa frontera. Hay una pista útil: los conservantes. El fenoxietanol, por ejemplo, se llama Phenoxyethanol y en la UE no puede superar el 1 % en un cosmético. Cuando lo ves aparecer, sabes que a partir de ahí, más o menos, estás en la zona libre de orden.

La otra pista son los alérgenos del perfume. Sustancias como Limonene, Linalool, Citral o Geraniol tienen que declararse por su nombre cuando pasan de una cantidad muy pequeña, y suelen ir al final del todo. Los colorantes también pueden ir al final en cualquier orden, identificados con su número CI.

Con eso ya tienes un mapa mental. El tercio de arriba de la lista te dice qué tipo de producto es: si es acuoso, si es aceitoso, si es un gel. El resto es una lista de presencias, no de cantidades. Sirve para comprobar qué hay y qué no hay, no para saber cuánto hay.

Los nombres comerciales que no existen en el INCI

Aquí se cae mucha gente. Una marca anuncia su sérum «con Widelash» y tú buscas Widelash en la etiqueta y no aparece. No es un engaño: Widelash es el nombre comercial de una materia prima del fabricante Croda, y en la etiqueta se desglosa en los componentes que la forman.

Su INCI es este: Glycerin (and) Water (Aqua) (and) Panthenol (and) Biotinoyl Tripeptide-1. Fíjate en el orden dentro de la propia materia prima: la glicerina va primera, o sea que ese ingrediente de catálogo es sobre todo glicerina y agua, con pantenol y un péptido de biotina dentro. El péptido es el activo, y va el último de los cuatro.

Ese «(and)» entre nombres es la firma de una mezcla de proveedor. Cuando lo veas, sabes que lo que tienes delante no es un ingrediente, sino un paquete. Lo mismo pasa con otros nombres de catálogo que se anuncian en grande, y por eso conviene saber qué hay realmente detrás de esas marcas registradas de laboratorio antes de pagar por ellas.

Una etiqueta desglosada de arriba abajo

Esta es una lista de ejemplo, montada con nombres que sí aparecen habitualmente en sérums de pestañas y cejas del mercado. No es la de ningún producto concreto: sirve para que practiques la lectura línea a línea.

Aqua (Water) · Glycerin · Butylene Glycol · Panthenol · Sodium Hyaluronate · Equisetum Arvense Extract · Pisum Sativum Extract · Ricinus Communis Seed Oil · Hydroxyethylcellulose · Biotin · Myristoyl Pentapeptide-17 · Phenoxyethanol · Ethylhexylglycerin

Lo que lees Qué es Qué te dice
Aqua (Water) Agua La base. Casi siempre va primera
Glycerin Glicerina Humectante, atrae agua a la piel
Butylene Glycol Disolvente Ayuda a que los activos se mezclen
Panthenol Provitamina B5 Retiene agua y calma la zona
Sodium Hyaluronate Ácido hialurónico Hidratación en la raíz del pelo
Equisetum Arvense Cola de caballo Planta, en latín. Aporta silicio
Pisum Sativum Extracto de guisante Trabaja sobre la fase de crecimiento
Ricinus Communis Seed Oil Aceite de ricino Nutre el tallo del pelo
Hydroxyethylcellulose Espesante Da textura, no es un activo
Biotin Biotina, vitamina B7 Interviene en la síntesis de queratina
Myristoyl Pentapeptide-17 Péptido Actúa sobre la queratina del folículo
Phenoxyethanol Conservante Máximo 1 % en la UE. Marca la frontera
Ethylhexylglycerin Refuerzo de conservante Zona de cantidades mínimas

Lee la tabla otra vez y verás el patrón: arriba, la base y la textura; en medio, los activos vegetales y los hidratantes; abajo, el péptido y el sistema conservante. Que Myristoyl Pentapeptide-17 esté casi al final no significa que sea lo menos importante, significa que se usa en cantidades diminutas. Si quieres profundizar en cada nombre, tienes el desglose completo de los activos que se repiten en este tipo de fórmulas.

Qué buscar en un INCI de pestañas

Una vez sabes leer posiciones, toca leer nombres. Los que aparecen una y otra vez en fórmulas serias son los péptidos (terminan en -peptide, con un número detrás), el pantenol, la biotina, el hialurónico en forma de Sodium Hyaluronate, los aceites vegetales y los extractos de planta en latín.

Los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos, las piezas con las que se construyen las proteínas. Se identifican fácil por su nombre: Myristoyl Pentapeptide-17, Biotinoyl Tripeptide-1, Acetyl Tetrapeptide-3. Si te interesa entender qué hace cada uno y por qué se usan en dosis tan bajas, merece la pena leer cómo funcionan estas cadenas cortas sobre el folículo.

Un truco rápido: cuenta cuántos activos hay por encima de la primera línea de conservante. No es una prueba científica, pero un sérum que coloca sus activos estrella detrás del conservante y del último espesante está poniendo cantidades muy pequeñas de todo.

Los nombres que hacen saltar la alarma

Hay un grupo de moléculas que conviene reconocer al vuelo: los análogos de prostaglandinas. Son primos químicos de un fármaco para el glaucoma que, como efecto secundario, alargaba las pestañas. Funcionan, y por eso se colaron en cosmética, pero arrastran efectos documentados sobre el párpado y la zona del ojo.

En una etiqueta se esconden detrás de nombres largos y difíciles. Los que más se repiten son Isopropyl Cloprostenate, Dechloro Dihydroxy Difluoro Ethylcloprostenolamide, Methylamido Dihydro Noralfaprostal, Trifluoromethyl Dechloro Ethylprostenolamide y Ethyl Tafluprostamide. La pista común es el trozo «prost» en medio de la palabra. Pásale el dedo a la lista buscando esas cinco letras.

Hay marcas que han hecho de no llevarlos su decisión de formulación, como CILARIA, que trabaja solo con péptidos, vitaminas y extractos vegetales. Si tienes un bote en casa y no sabes qué te has estado poniendo, aquí tienes el método para comprobar si tu sérum lleva uno de esos compuestos sin depender de lo que diga la publicidad.

Aparte de ese grupo, mira si aparece Parfum o Alcohol Denat. muy arriba. No están prohibidos ni son un veneno, pero en el borde del ojo pueden molestar a mucha gente, y hay una lista más larga de nombres que conviene mirar dos veces antes de comprar.

Lo que el INCI no te va a decir nunca

Conviene saber dónde termina esta herramienta. La lista no da porcentajes. No dice de qué calidad es el aceite ni cómo se ha extraído el extracto. No indica si la fórmula ha pasado un test clínico. Y desde luego no garantiza que el producto te vaya a funcionar a ti.

Tampoco es un test de tolerancia. Un INCI impecable puede darte una reacción, porque la alergia es personal y no depende de que un ingrediente sea bueno o malo. Si notas picor persistente, el párpado hinchado, enrojecimiento que no cede o la visión borrosa, deja de usarlo y ve al oftalmólogo. Para lo demás, viene bien saber cómo se distingue una irritación pasajera de una reacción alérgica de verdad.

Y mira dos cosas más del envase, que no son INCI pero cuentan. El símbolo del tarro abierto con un número y una M dentro indica los meses que dura el producto una vez abierto. Y la palabra [nano] detrás de un ingrediente significa que está en forma de nanopartícula, algo que también es obligatorio declarar.

La lectura completa, en cuatro pasos

Ya tienes todas las piezas. Ahora el orden en que se usan. Paso uno: mira las tres o cuatro primeras líneas y decide qué tipo de producto tienes entre manos, acuoso o graso. Paso dos: pasa el dedo por toda la lista buscando el trozo «prost» y descarta si aparece.

Paso tres: localiza el primer conservante, porque marca más o menos la frontera del 1 %, y comprueba qué activos han quedado por encima. Paso cuatro: repasa el final buscando Parfum y alérgenos por nombre, que es donde suelen esconderse las molestias del párpado.

Y la regla que ordena todo lo demás es esta: el orden solo te dice la verdad hasta el 1 %. Por encima de esa frontera la lista es una radiografía fiel de la fórmula y puedes fiarte de las posiciones. Por debajo no es un ranking, es un inventario: te dice qué hay dentro del bote, nunca cuánto. Por eso la mitad de arriba se lee mirando posiciones y la mitad de abajo se lee buscando nombres. Quien entiende esa diferencia deja de comprar por la parte delantera de la caja y empieza a decidir por la de atrás, que es la única que está obligada a no mentirte.

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