Cinco nombres coreanos que te ayudarán a leer cualquier etiqueta
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Vas a la perfumería, coges una crema coreana y le das la vuelta. Entre tantos nombres, siempre aparecen algunos conocidos. Con cinco de ellos ya puedes entender buena parte de lo que se vende. Te los presentamos uno a uno.
Centella asiática: la calmante
Es una planta pequeña que crece en zonas húmedas de Asia. En Corea la llaman «cica» en muchos productos, y se ha convertido casi en sinónimo de piel tranquila.
Se usa sobre todo en cremas y sérums para pieles sensibles o que se enrojecen con facilidad. En la etiqueta la verás como Centella Asiatica Extract, o a través de sus compuestos, como la madecasósida. Si tu piel se queja a menudo, este nombre merece tu atención.
Ginseng: el clásico de siempre
Ninguna planta representa tanto a Corea. El ginseng coreano lleva siglos presente en su medicina tradicional y en su cocina, y su versión roja se obtiene al cocer al vapor y secar la raíz.
En cosmética aparece sobre todo en cremas y esencias para pieles maduras, con la intención de dar un aspecto más vivo y descansado. Suele tener una textura rica y un olor propio. Si eres de las que prefieren las cremas de toda la vida, quizá te guste.
Baba de caracol: la que da que hablar
Es el ingrediente que más sorprende la primera vez. Se trata de una secreción natural del caracol, filtrada y purificada para uso cosmético. Aporta una textura algo elástica y una hidratación muy agradable.
En la etiqueta se llama Snail Secretion Filtrate. Las personas veganas o con alergia a los moluscos prefieren evitarla. Para las demás, suele ser un buen aliado en pieles deshidratadas que buscan elasticidad y confort.
Arroz: la tradición de lavarse con su agua
El arroz es la base de la mesa coreana, y también tiene su sitio en el tocador. Lavarse el rostro con el agua del arroz es una costumbre antigua en varios países de Asia.
Hoy lo encontrarás como extracto, como agua de arroz o fermentado. Su promesa es sencilla: suavidad y un tono de piel más uniforme a la vista. Busca Oryza Sativa en la lista, que es su nombre científico. Es un ingrediente amable, ideal para empezar.
Niacinamida: la moderna
Esta no es una planta ni nació en Corea. Es una forma de la vitamina B3, y la cosmética coreana la ha adoptado con entusiasmo. Se usa por su versatilidad: ayuda a mantener la barrera de la piel y se emplea para mejorar el aspecto de las manchas y los poros.
Se tolera bien en general, aunque en concentraciones altas algunas pieles sensibles notan rojez. Si es tu caso, elige un producto con una concentración más baja.
Cómo elegir sin liarte
Los ingredientes se ordenan en la lista de mayor a menor cantidad, salvo los que están en proporciones muy pequeñas. Si tu ingrediente favorito aparece muy al final, habrá poca cantidad.
Otra pista: más ingredientes famosos no significan un producto mejor. Elige según lo que necesitas, y prueba siempre lo nuevo en una zona pequeña antes de aplicarlo en toda la cara.
Esta costumbre de leer vale para cualquier cosmético, también para los de zonas pequeñas. La lista de CILARIA, por ejemplo, es corta y fácil de revisar: agua, péptidos, biotina, glicerina, pantenol y alantoína, entre otros. No incluye ninguno de estos cinco famosos, porque está pensada para otra tarea. Cada producto tiene su trabajo, y tú ya sabes leerlo.