Tu mirada no tiene edad: solo pide menos maquillaje y más cuidado
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Una madre y una hija se maquillan frente al mismo espejo. Una tiene veinticinco años y la otra, sesenta y tantos. Usan productos parecidos, y a las dos les queda bien. Esta escena resume uno de los grandes aciertos del maquillaje coreano: sus ojos parecen los de la propia persona en un buen día.
A partir de cierta edad muchas mujeres oyen que deben maquillarse «más» para disimular. La idea coreana va en la dirección contraria. Y suele favorecer mucho.
La base del ojo: tonos que no pesan
Olvida los colores fuertes para el día. La sombra coreana clásica se mueve entre beige, melocotón, rosa apagado y marrón suave. Su tarea es dar profundidad. Se aplica con los dedos o con una brocha redonda.
Si tu párpado es más fino o cae un poco, elige acabados satinados o mates. El brillo marcado se acumula en las líneas. Un tono claro en el centro del párpado abre el ojo con muy poco esfuerzo. Un tono algo más oscuro, muy difuminado, en la raíz de las pestañas, hace de sombra natural.
Delineado casi invisible
Las coreanas tienen un gesto muy útil: rellenar con lápiz los pequeños huecos entre las raíces de las pestañas. Mira hacia abajo en un espejo de mano y aplica pequeños toques con un lápiz marrón oscuro. No se trata de dibujar una raya. Lo que se busca es que la línea de pestañas parezca más densa.
Si te cuesta por el pulso, usa una sombra oscura y un pincel fino. Queda más suave y se corrige con facilidad.
Rizado y rímel, sin tiesura
Aquí llega el paso que más cambia la cara. Un buen rizador abre la mirada, y más todavía si las pestañas son rectas o apuntan hacia abajo, algo muy común. Conviene usarlo con suavidad, en dos o tres pasadas cortas, sobre la pestaña limpia y sin rímel.
Con el rímel, poco y bien. Pasa el cepillo en zigzag desde la raíz y retira el exceso en un pañuelo antes de empezar. Evita acumular capas: unas pestañas separadas se ven mucho más naturales y resultan más fáciles de limpiar luego. Las pestañas inferiores pueden quedarse tal cual, sobre todo si tienes ojeras.
Lo que marca la edad, tratado con cariño
- Ojeras. Corrige con poca cantidad y da toquecitos. El exceso de producto se cuartea.
- Cejas. Con el tiempo pueden aclararse. Rellénalas con un tono suave para enmarcar el ojo.
- Párpado caído. Mantén el color en la zona superior del ojo, cerca de las pestañas, y lleva el difuminado hacia arriba y hacia fuera.
Y un detalle coreano precioso: un toque de colorete rosado y un bálsamo de labios en un tono parecido. Los ojos también se ven más descansados cuando el resto de la cara tiene vida.
Pestañas cuidadas todos los días
El maquillaje se va por la noche. Las pestañas se quedan. Por eso en Corea el cuidado cuenta tanto como el color, a cualquier edad. Limpia con suavidad y sin frotar. Después, si te apetece, añade un sérum específico. CILARIA se aplica en la base de las pestañas por la mañana y por la noche, con una fórmula sin prostaglandinas ni perfume, y el gesto es tan rápido que una madre y una hija pueden compartirlo, cada una en su baño o en el mismo.
No necesitas parecer más joven. Basta con parecer tú, con unos ojos despiertos y una sonrisa dispuesta. Eso, por suerte, se lleva igual de bien a los veinte que a los ochenta.