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CILARIA

Si viajas a Seúl, lleva sitio de sobra en la maleta

· 3 min de lectura

Neceser beige abierto con un sérum y su caja, sobre la mesa de una terraza, junto a un café y unas gafas de sol

Imagina que aterrizas en Seúl una mañana de primavera. Tienes un par de días y una lista de cremas para tus amigas. ¿Hacia dónde vas? Esta ciudad enorme tiene barrios muy distintos, y cada uno cuenta una parte de la historia de la belleza coreana. Vamos a recorrerlos sin prisa.

Myeongdong, para empezar por lo fácil

Es el barrio al que llega casi todo el mundo primero. Sus calles peatonales están repletas de tiendas de cosmética, una junto a otra, con música, carteles luminosos y dependientes que ofrecen muestras en la puerta. Al caer la tarde aparecen los puestos de comida callejera, y pasear se convierte en un plan por sí solo.

Es un lugar perfecto para comprar mascarillas de tela y regalos pequeños. Muchas tiendas atienden en varios idiomas y están acostumbradas al turista. Si te abruma la cantidad de productos, entra en una tienda, pide consejo para tu tipo de piel y sal con una sola cosa.

Gangnam, la cara elegante

Al sur del río Han se extiende Gangnam, el distrito que el mundo entero conoce por aquella canción. Aquí las calles son anchas y los edificios, altos. La zona de Apgujeong y Cheongdam concentra tiendas de lujo y salones de belleza a los que acuden personas del mundo del espectáculo.

Gangnam también es conocido por sus clínicas de dermatología y estética, que forman parte del paisaje urbano. Para una visitante, lo más agradable suele ser dar un paseo por Garosu-gil, una calle arbolada con tiendas y cafeterías, o reservar un tratamiento facial en un salón.

Seongsu y Hongdae, lo joven

Seongsu fue una zona de fábricas y talleres. Hoy sus antiguos edificios de ladrillo acogen cafés y tiendas temporales. Muchas marcas de cosmética eligen este barrio para presentar sus novedades, así que merece una tarde si te gusta curiosear.

Hongdae, cerca de una conocida universidad de arte, tiene músicos en la calle, ropa divertida y mucho ambiente joven. Puede que no compres nada para ti, pero te harás una idea de por dónde van las modas.

Donde se cuida la gente de verdad

Aquí viene lo que no sale en los carteles. Si quieres entender la belleza coreana, visita un jjimjilbang, una casa de baños con saunas y zonas de descanso. Las familias van a pasar la tarde, y las señoras se sientan a charlar con una toalla enrollada en la cabeza.

Allí muchas personas se exfolian con una manopla áspera muy conocida en Corea, y también existe el servicio de exfoliación corporal, con mucha fuerza y bastante espuma. Es una experiencia intensa. Si tienes la piel delicada, avisa de ello antes de empezar.

También puedes acercarte a los mercados tradicionales como Namdaemun, donde verás puestos de ginseng junto a ollas de sopa y productos para el hogar. La belleza coreana también bebe de este mundo cotidiano.

Pequeños consejos para la maleta

  • Pregunta por la devolución de impuestos para turistas en la tienda y lleva tu pasaporte.
  • Lleva los líquidos en la maleta facturada si superan el límite de cabina.
  • Calza zapatos cómodos, porque en Seúl se camina mucho y hay muchas escaleras en el metro.

¿Y si Seúl te queda lejos? La ciudad también puede venir a ti. CILARIA es un sérum desarrollado y diseñado por un laboratorio de Corea que cabe sin problema en cualquier neceser, con sus 3 ml y su tapón dorado. No sustituye a un paseo por Myeongdong, pero te lleva un pedacito de esa manera de cuidarse a tu baño, cada mañana y cada noche.

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