Prostaglandinas y normativa

La OCU analizó diez sérums de pestañas, nueve llevaban lo mismo, y esto es lo que debes hacer si usas uno

Una nota de prensa, diez botes analizados y una lista de marcas que corrió por WhatsApp. Esto es lo que dice de verdad el informe y lo que cambia para quien ya lo tiene en casa.

9 minutos de lectura

Te ha llegado por un grupo de WhatsApp, por un vídeo o por una amiga: «la OCU ha dicho algo de los sérums de pestañas». Y debajo, una lista de marcas. Sin fecha, sin contexto y sin explicar qué se encontró exactamente.

Si tienes uno de esos botes en el baño, la sensación es incómoda. Llevas meses aplicándotelo cada noche en la línea de las pestañas, estás contenta con lo que ves en el espejo y de pronto alguien te suelta que hay un problema. Y nadie te dice cuál.

El informe existe, es real y se puede consultar entero. Lo que circula por redes es un recorte: la lista de marcas sin la parte que de verdad importa. Aquí tienes el contenido completo, ordenado y en cristiano. Y al final, lo que toca hacer si tu sérum está entre los señalados.

Qué publicó la OCU sobre los sérums de pestañas

La OCU es la Organización de Consumidores y Usuarios, una asociación española de consumidores. No es una agencia del Gobierno: no retira productos ni multa a nadie. Analiza, compara y publica.

El 6 de marzo de 2026 publicó una nota de prensa alertando del uso de análogos de las prostaglandinas en sérums para el crecimiento de pestañas. Junto a ella salió el informe completo, titulado «Sérums para alargar pestañas que esconden un riesgo».

No hubo retirada del mercado ni prohibición. Fue un análisis con una recomendación. Esa diferencia explica por qué esos sérums siguen en las estanterías y por qué tu bote no ha desaparecido de la tienda donde lo compraste.

Qué analizó el informe y con qué criterio

La OCU revisó diez sérums de pestañas que se venden en perfumerías, parafarmacias y plataformas online. No midió pelos ni hizo un ensayo con voluntarias. Lo que puso bajo la lupa fue la etiqueta: la lista completa de ingredientes de cada producto y las advertencias de uso que traía cada envase.

Los datos de tamaño y precio dan una idea del mercado del que hablamos. Los envases iban de 1 a 3,5 mililitros y los precios, de 16 a 65 euros por unidad. De media, unos 23 euros por mililitro. Es uno de los cosméticos más caros por mililitro que puedes tener en casa.

Las marcas que cita la OCU en su análisis

Estas son las diez señaladas por la OCU en su análisis, en orden alfabético:

  • GrandeLash MD
  • Lashcocaine
  • Lilash
  • Long4Lashes
  • Miralash
  • RapidLash
  • Realash
  • Revitalash
  • UKLash
  • Xlash

Antes de sacar conclusiones, dos matices que la lista suelta por redes nunca lleva. El primero: esa foto corresponde a las unidades que la OCU revisó en ese momento. Las fórmulas cosméticas se reformulan, y una marca puede cambiar su composición sin cambiar el nombre del producto. El segundo: que un sérum no salga en la lista no significa que esté limpio. Solo se analizaron diez productos, y en el mercado hay cientos.

Los análogos de prostaglandinas, explicados en dos líneas

Una prostaglandina es una sustancia que fabrica tu propio cuerpo y que participa en un montón de procesos, entre ellos el crecimiento del pelo. Un análogo es una molécula fabricada en laboratorio que se le parece lo bastante como para hacer un efecto similar.

Estas moléculas vienen del glaucoma. Se vio que los colirios que bajaban la presión del ojo alargaban las pestañas de los pacientes, y de ahí saltaron a la cosmética. Funcionan estirando la fase anágena, la etapa en la que el pelo crece antes de caerse. El detalle completo lo tienes en el artículo sobre cómo actúan las prostaglandinas dentro de un sérum.

En nueve de los diez sérums analizados, la OCU encontró dos sustancias que el SCCS (el comité científico europeo que asesora sobre seguridad de los cosméticos) considera no seguras en cosmética: isopropyl cloprostenate y dechloro dihydroxy difluoro ethylcloprostenolamide, que en algunas etiquetas aparece escrito como ethyl tafluprostamide. El sérum restante llevaba otro análogo de la misma familia. Sobre el primero de ellos tenemos una ficha aparte que explica de dónde sale el isopropil cloprostenato y por qué está en el punto de mira.

El detalle del etiquetado que más molestó

Aquí está la parte que menos se ha comentado. Según el informe, solo dos de los diez productos indicaban de forma explícita que llevaban un análogo de prostaglandina, pese a que todos lo incluían en su lista de ingredientes.

Es decir: la información estaba, pero escondida dentro de un INCI largo, en letra diminuta y con un nombre químico que nadie reconoce. Por eso la OCU pide a las marcas que lo digan claro. Si quieres aprender a detectarlo tú misma, aquí tienes la guía para saber si tu sérum lleva un análogo de prostaglandina sin necesidad de ser química.

Los efectos adversos que describe el informe

La OCU recoge los efectos que ya aparecen documentados y que, en varios casos, las propias marcas advertían en sus envases:

  • Enrojecimiento y picor en el ojo.
  • Irritación e inflamación del borde del párpado.
  • Oscurecimiento de la piel del párpado.
  • Cambios en la pigmentación del iris, es decir, del color del ojo.
  • Cambios en el tejido de alrededor del ojo.

La expresión que usa el informe para varios de estos efectos es «potencialmente permanentes». Y ahí está la clave. La piel del párpado que se oscurece suele recuperar su tono al dejar el producto, y de eso hablamos en detalle en el artículo sobre la mancha oscura que aparece en el párpado. El iris que cambia de color no tiene marcha atrás conocida.

El informe añade otro punto: no pueden descartarse efectos adversos sobre el desarrollo embrionario. Por eso varios de estos envases desaconsejan su uso durante el embarazo, la lactancia y en menores de edad.

Mucha gente da por hecho que si la OCU alerta, el producto se retira. No funciona así. Los cosméticos en la Unión Europea se rigen por el Reglamento (CE) 1223/2009, y un ingrediente solo queda prohibido cuando la Comisión Europea modifica formalmente ese reglamento.

El SCCS emite opiniones científicas. La Comisión decide. Hasta que esa decisión llegue y se publique, estos sérums son legales, se venden con normalidad y nadie va a llamarte para avisarte. Por eso el informe termina pidiendo a las autoridades europeas que revisen el uso de estos compuestos con prioridad y valoren restricciones o advertencias específicas en el etiquetado.

Qué recomienda la OCU a quien usa estos productos

La recomendación del informe es corta y tiene cuatro patas:

  • Evitar los sérums que contengan análogos de prostaglandinas.
  • Leer la lista completa de ingredientes antes de comprar, no la publicidad del frontal.
  • Consultar con un especialista ante cualquier duda.
  • Suspender el uso si aparecen molestias oculares.

La frase que resume el informe es que la salud ocular no debería comprometerse por una mejora estética. Eso no significa renunciar a cuidar las pestañas: significa mirar el INCI antes de pagar. Existe todo un grupo de fórmulas que renuncian por completo a esa familia de moléculas y trabajan con péptidos, biotina, pantenol, aceite de ricino o ácido hialurónico. CILARIA es una de ellas, y esa ausencia es una decisión de formulación, no un descuido.

Cómo comprobar tu bote en dos minutos

Coge el envase o la cajita y busca la palabra «Ingredients». Ahí está el INCI, la lista oficial de ingredientes con nombres iguales en toda Europa. Lee de arriba abajo y fíjate en las palabras largas que contengan las sílabas «prost», «clopro» o «prostenate». Casi todos los análogos las llevan.

Si el bote es demasiado pequeño, la lista tiene que estar en la caja o en la ficha del fabricante. Si compraste en una plataforma internacional y no hay INCI legible en ninguna parte, eso ya es una señal por sí sola.

Qué hacer si el sérum que usas está en la lista

Esta es la parte que buscabas. Primero, calma: usar uno de estos sérums durante unos meses no es una urgencia médica, y nadie te está diciendo que hayas hecho algo grave. Lo que toca es una comprobación y una decisión.

La comprobación es el INCI de tu bote concreto, con lo explicado arriba. Si no aparece ningún análogo, tu producto no está afectado por lo que denuncia el informe, aunque la marca salga citada. Si sí aparece, entonces te toca decidir con la recomendación de la OCU delante: evitarlo.

Y si decides dejarlo, esto es lo que pasa: las pestañas vuelven poco a poco a como eran antes. El efecto de estos activos se mantiene mientras se aplican, así que al parar se pierde longitud y densidad de forma gradual, al ritmo del recambio natural del pelo. Eso no es un daño ni un rebote, es volver al punto de partida, y lo contamos con más detalle en lo que ocurre cuando dejas el sérum a medias. Ahora bien, si además notas escozor que no cede, el ojo rojo, el párpado más oscuro, hinchazón o cualquier cambio en tu visión, ahí ya no decides tú: deja el producto, pide cita con el oftalmólogo y llévate el envase para que vea la composición.

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